Salir sin mas espectativa q salir d la ciudad fue esta vez una enorme sorpresa, los destinos q imaginamos para esta época fria son d postal playera ,calientes y jugosos...esta vez me tocó observar la vida d los magallánicos orgullosos d su coraje para enfrentar el viento frío, la plumila q silenciosa los pone contentos y esos bajo cero ya incorporados a las dinamicas activas y creativas d esa extrema comunidad.
Un destino teniamos; llegar a Torres del Paine, y si ya vimos tantas fotos pensé en mi cómoda esfera d q pocas cosas provocan asombro hoy...y ahí en el transitar d un valle esplendoroso y nevado con lengas, ñirres y rios azulados, aparecía ante estos frágiles santiaguinos la imagen recortada d un castillo-catedral casi inmaterial a la hora d la sublimación q dejaba ver su aura incorrupta, virgen y magnifica para creo nunca quiero dejar d leer, saber, apreciar q la naturaleza habla desde su arraigada potencia terrestre, habla y canta para nosotros humanos exiliados d su nido territorial y vigilante en tantas coordenadas, demasiadas veces ignorado.







